La isla de Ibiza es bien conocida por sus ambientes fiesteros y sus noches de música y baile, pero todos aquellos que han visitado la isla hablan de una Ibiza alternativa, una más enfocada a la naturaleza, al relax y a la búsqueda de la tranquilidad.

Es Vedrà

Crédito: W. Commons

Hace un tiempo, durante la década de los 60, el movimiento hippie descubrió Ibiza y la convirtió en uno de sus mayores santuarios, algo que hoy en día podemos seguir viendo gracias a las múltiples muestras culturales que encontramos en las playas y calas, así como los muchos mercadillos hippies que hay en los pueblos que cubren la superficie ibicenca, donde podemos encontrar productos artesanales para todos los gustos. Fue en esta época también cuando los hippies se maravillaron por primera vez con las leyendas y mitos que giraban entorno a Es Vedrà, el gran islote situado al suroeste de la isla, delante de la Cala d’Hort, cuya leyenda cuenta que hace miles de años se separó de la isla de Ibiza para convertirse en su guardiana, labor que hoy en día sigue realizando.

Sabías que… muchos de los turistas que visitan Es Vedrà hablan de energías místicas que envuelven el islote, e incluso muchos afirman haberse sentido regenerados por dentro, como si una sensación de calma y bienestar les llenara el cuerpo.

El hecho de que muchas palomas mensajeras hayan perdido el rumbo cuando volaban por encima de Es Vedrà, o que muchos de los aparatos de las barcos y aviones que han viajado cerca del islote se hayan estropeado o hayan funcionado mal no ha hecho más que dar más motivos para pensar que realmente el islote es un lugar muy peculiar.

De hecho la zona que se extiende entre el peñón de Ifach en Calpe, Alicante, la costa sudoeste de Mallorca y el islote de Es Vedrà es conocido por muchos como el “Triángulo del Mediterráneo”, en alusión al famoso Triángulo de las Bermudas, puesto que, a pesar de que hasta la fecha no se ha perdido ningún transporte, muchos barcos no solo han perdido el rumbo, sino que afirman haber visto luces submarinas muy extrañas. La facilidad por conseguir un alquiler de coche barato en Ibiza hace que sea fácil llegar a la Cala d’Hort, por lo que Es Vedrà suele ser un lugar muy visitado y de fácil acceso para los más curiosos.

Uno de los casos más peculiares en torno al islote de Es Vedrà fue el conocido como “Caso Manises”. Durante el 11 de noviembre de 1979, casualmente a las 11 de la noche, un avión que se dirigía a la isla de Tenerife procedente de Palma de Mallorca tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Manises, en Valencia, después de que sus tripulantes fueran distraídos por una extraña luz roja que daba vueltas alrededor del avión, casualmente justo cuando éste sobrevolaba el islote de Es Vedrà. Lo más curioso es que no solo la tripulación afirmó haber visto tal luz, sino que los pasajeros corroboraron su versión, dándole un gran grado de veracidad a la historia.