El Vasa, con más del 98 % de su estructura original y sus cientos de esculturas talladas, es un tesoro artístico y uno de los monumentos turísticos más visitados del mundo.

El Vasa

El Vasa
Crédito: Dave Meler

El Vasa tenía que ser uno de los mejores navíos de la flota sueca. Suecia tenía alrededor de veinte buques de guerra, pero ninguno llevaba tantos cañones, ni tan poderosos, como los del Vasa. Portaba 64 cañones, la mayoría de ellos de 24 libras (lanzaban balas de 24 libras, unos 11 kilos). Construido para convertirse en el estandarte de la armada sueca. Casi con toda probabilidad, el Vasa,debía marcar la diferencia en la guerra contra Polonia, el mayor enemigo de Suecia durante el siglo XVII. Polonia estaba gobernada por el rey Segismundo, primo del rey sueco (tenían el mismo abuelo paterno). Quién durante un tiempo fue regente de Suecia, pero fue destronado por practicar el catolicismo.

El Vasa se construyó en Estocolmo, bajo la supervisión del constructor naval holandés Henrik Hybertsson, orden de Gustavo Adolfo II, rey de Suecia. Y recibió su nombre en honor a la dinastía sueca gobernante, los Vasa. Unas cuatrocientas personas llegaron a trabajaron en la construcción del Vasa y su construcción duró unos dos años. El buque de guerra tenía tres palos, podía llevar hasta diez velas, medía 52 metros de la punta del palo mayor a la quilla y 69 metros de proa a popa, y pesaba 1200 toneladas. Cuando se terminó, estaba destinado a ser el navío de guerra más poderoso jamás construido hasta la época.

El 10 de agosto de 1628, un gran buque de guerra zarpó desde el puerto de Estocolmo entre el humo de las salvas disparadas en su honor en medio de una gran ceremonia. Cuando el buque se deslizaba lentamente hacia la bocana del puerto, una repentina ráfaga de viento comenzó a soplar con fuerza haciendo que el buque se escorase. La inclinación del navío fue tal que el agua del mar comenzó a entrar por las cañoneras laterales y el Vasa se fue a pique tan solo unos minutos después de haber sido botado. Al menos 30 miembros de un total de 200 que componían la tripulación se ahogaron. Hoy en día no es problema calcular a la perfección el diseño de un barco para que sea apto para la navegación. Pero en el siglo XVII, se usaban tablas de dimensiones que habían funcionado bien con anterioridad. Mediante documentos de la época, sabemos que los planos del Vasa se modificaron una vez comenzado los trabajos de construcción. El rey quería más cañones de lo habitual a bordo, lo que significaba que las dimensiones del barco ya no eran las adecuadas y los constructores no sabían cómo corregir el problema del reparto del peso. A pesar de las advertencias de los ingenieros navales, el rey insistió en alterar los planos originales. Así que se construyó una superestructura muy alta, con dos cubiertas para cañones. El fondo del buque se llenó con piedras a modo de lastre para mantener la estabilidad en el agua. Sin embargo, el Vasa era demasiado pesado en la parte superior, y sus 120 toneladas de lastre no fueron suficientes.

Popa del Vasa

Popa del Vasa
Crédito: Dave Meler

El Vasa tardaría 333 años en volver a ver la luz. Gracias a Anders Franzén, un investigador particular, que comenzó a buscar el Vasa a principios de la década de los 50. Desde que era un niño, se había sentido fascinado por los restos que había cerca de la casa de sus padres en el archipiélago de Estocolmo. El molusco xilófago Teredo navalis, que devora los restos de madera en aguas saladas, no prolifera en las aguas del Báltico, y Franzén comprendió la importancia de este descubrimiento para los barcos hundidos en el Báltico. En 1956 redescubrió el Vasa.

El Vasa fue reflotado el 24 de abril de 1961 después de varios años de preparación. Pero los investigadores se enfrentaban a un gran problema: el de su conservación. No se pueden dejar sin tratar restos de madera que han permanecido sumergidos en agua durante mucho tiempo. A la larga, la madera se cuartea y acaba fragmentándose. Los arqueólogos suecos optaron por rociar el Vasa con agua mientras los expertos dilucidaban la mejor manera de conservarlo. Finalmente se eligió como conservante el polietileno glicol, un producto ceroso soluble en agua que penetra lentamente en la madera y reemplaza al agua.

Los navíos de guerra del siglo XVII no eran sólo máquinas de guerra, sino también palacios flotantes. Junto con el Vasa se recuperaron cerca de 14.000 objetos de madera perdidos, incluidas 700 esculturas, que se conservaron individualmente y luego se volvieron a reunir en la ubicación original del buque. La tarea fue como resolver un enorme puzzle. Las esculturas recuperadas contenían restos de las pinturas originales. Colores llamativos sobre un fondo rojo. Las esculturas representaban leones, héroes bíblicos, emperadores romanos, criaturas marinas y deidades griegas, entre otras muchas escenas. Cuyo propósito era el de ensalzar la monarquía sueca y representar su poder, su cultura y sus ambiciones políticas.

El Vasa

El Vasa
Crédito:Dave Meler

El 10 de agosto de 1628 se detuvo el tiempo. Lo que se rescató en 1961 era una pieza del siglo XVII que nadie había tocado durante siglos. Cada uno de los miles de objetos que se recuperaron en el fondo del lecho marino junto al pecio contaba una historia. Entre ellos, se encontraban los esqueletos de miembros de la tripulación, así como sus pertenencias y los aparejos del buque. Entre el fango y los sedimentos del casco del Vasa, se encontraron seis de las velas que no estaban arboladas en el momento del hundimiento.

Sabias que… Se trata las velas más antiguas que se conservan en el mundo; y necesitaron especiales cuidados y trabajos de conservación antes de poder ser exhibidas en el museo.

En la actualidad se continúa con los trabajos de conservación y cuidado del Vasa. Su preservación depende por completo de una atmósfera estable. Los investigadores deben luchar diariamente contra los elementos para evitar la degradación de la madera del legendario buque de guerra. El buque reconstruido está magníficamente adornado con centenares de esculturas talladas y consta de un 98% de piezas originales.

El Vasa da una imagen única de la Suecia de principios del siglo XVII y, actualmente, constituye una de las principales atracciones del mundo.

Fuentes | Vasa Museet, Dave Meler

Imágenes | Dave Meler