judios

Judios Rodillas fueron llevados a cabo a punta de pistola en la plaza Jonas Daniel Meijer en Amsterdam.
Crédito: W. Commons

En Mayo de 1940 se produjo la ocupación Nazi de los Países Bajos. Si bien está atestiguado que Hitler no tenía intención de hacer una conquista bélica violenta como había hecho en otros países. Puesto que va a destinar a la «ocupación» (no conquista) de los Países Bajos a la parte del ejercito nazi con menor capacidad militar y con menores efectivos. Consideraba a los holandeses hermanos arios, como a la mayor parte de las poblaciones del norte de Europa. Pero, para el Führer, era necesario contralor los puertos y aeropuertos de Holanda, esenciales para la futura invasión de Inglaterra. Así que no podía respetar la supuesta neutralidad del país.  Tras cinco días de guerra se produce la ocupación. Una ocupación relativamente suave para los holandeses, exceptuado un par de colectivos: homosexuales, judíos y minorías.

En la ciudad de Amsterdam todo el mundo sabía lo que estaba pasando pero en un principio todo el mundo miraba para otro lado. Se hacía de forma discreta, por las noches… Además las SS, aquí,  van a ser medianamente inteligentes. Ya que van a encargar la esta labor sucia de extorsión, de palizas, de denuncias de judíos a las NSB. Un grupo de holandeses de ideología fascista y anti-semita. Así que, al final, son holandeses contra holandeses. Todo el mundo sabe lo que ocurre pero nadie quiere verlo.

Pero tan sólo diez meses después de que se produzca la ocupación, en Febrero de 1941, un grupo de las NSB en una de sus redadas nocturnas por el barrio judío de Amsterdam. Se va a topar con un grupo de judíos que acaban de salir del gimnasio, y que para más inri son boxeadores. De tal manera que el grupo de jóvenes de las NSB recibirá una verdadera paliza. Como resultado de la trifulca uno de los integrantes de las NSB, Hendrik Koot, caerá en coma y un par de días más tardes morirá. Hecho que las SS utilizarán como excusa para poder actuar. Que un hermano ario, muriera a manos de unos judíos era algo que no se podían permitir. Por lo que aprovecharán este hecho para acordonar el antiguo barrio judío de Amsterdam. Llevarán los tranvías hasta la puerta del barrio y empezarán a sacar a los judíos de sus casas. Durante varios días (22 y 23 de Febrero de 1941) más de 425 judíos serán golpeados y arrestados en Amsterdam. Esto será un verdadero shock para los amsterdamers, quienes por primera vez van a ver con sus propios ojos como se está tratando a estas personas. Uno tiene que entender que para la gente de la ciudad no se trataba sólo de judíos, sino que eran personas que se conocían unos a otros. Con nombres y apellidos. Antiguos compañeros de trabajo despedidos por ser judíos, amigos, conocidos, familiares, vecinos… Personas que se conocen unos a otros. Y esos días la población de Amsterdam va a ver, con sus propios ojos, como se les está tratando. Cómo los hacinan en los tranvías para ser deportados a la frontera alemana, posteriormente a los campos de concentración.

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Crédito: W. Commons

Esto será un verdadero shock para los holandeses que la mañana del 25 de Febrero de 1941, se van a levantar con esta imagen todavía en la retina. Para descubrir que los tranvías y trenes de la ciudad no estaban circulando. La gente se va a empezar a preguntar que ocurre en su ciudad. ¿Por qué el transporte público de la ciudad no está circulando? Y se van a congregar en la Plaza Dam (centro neurológico de la ciudad). Si para la población de la ciudad había sido un shock ver como trataban a estas personas, para el colectivo de conductores de trenes y tranvía será la gota que colme el vaso. Son ellos los que llevan diez meses transportando por las tardes noches a estos amigos, conocidos, conciudadanos hasta la frontera alemana. Son ellos los que cada día han visto como se les trata, como los persiguen como si fueran animales, como los estaban aniquilando… Ese día el colectivo de conductores de trenes y tranvías se encontrará en la Plaza Dam repartiendo unas octavillas instando a la huelga

‘Empty streets. No trams, almost no cars. The workers and drivers of a very large number of shipping agents, large and small, had also laid down their work. Almost everywhere the shops were closed. Strike — a general strike! Against the persecution of the Jews, against inhumane treatment, against the «we’re running the show» attitude of the WA and other Mussert gangsters.’

Salomon de Vries, periodista

Las SS acudirán al alcalde de la ciudad para instale a disolver la huelga bajo la amenaza de un ultimatum. Veinticuatro horas más tarde la manifestación no se va a disolver y las SS recorrerán las calles de la ciudad metralleta en mano y cargarán contra los manifestantes. Uno se puede imaginar la situación: despidos, palizas, detenciones, encarcelaciones, muertes asesinatos… absolutamente de todo.

Panfleto

Crédito: Anna Frank

A efectos prácticos uno se puede preguntar si sirvió de algo dicha manifestación. Por supuesto las persecuciones de los judíos no se detuvieron en Holanda, que se produjeron hasta el final de la guerra. Amsterdam tuvo que pagar un millón de florines de multa, por las 24 horas que los trenes y tranvías no estuvieron llevando gente a la frontera alemana. Sin embargo se trata de una huelga única que nos dice mucho del carácter del pueblo holandés.

La huelga del 25 de Febrero de 1941 ha quedado en la memoria del colectivo holandés y se conmemora cada año, junto al memorial Dokwerker, como símbolo de la solidaridad y de la unión frente a la injusticia y a la intolerancia del pueblo holandés.

Bibliografía | Anna Frank Museum, Museo de la Resistencia Holandesa

Imágenes | Anna Frank Museum, W. Commons