Un estudio reciente ha desvelado que las catacumbas del templo de Anubis, en Saqqara, contenían la escalofriante cifra de 8 millones de perros y cachorros momificados.
Esquema de las catacumbas de Saqqara

Esquema de las catacumbas de Saqqara
Crédito: PT Nicholson, Antiquity Trust

Anubis, el dios egipcio asociado con el culto a la muerte ejercía el patronazgo sobre los rituales de embalsamamiento y estaba presente en el juicio de Osiris, momento en el cuál se procedía a pesar el corazón del difunto para decidir su destino en la eternidad.

El techo de la catacumba también contiene el fósil de un antiguo monstruo marino , un vertebrado que vivió hace más de 48 millones de años, aunque no está claro si los egipcios llegaron a ser conscientes de la existencia de los fósiles a la hora de construir las catacumbas, han afirmado los investigadores.

Muchas de las momias ya se han desintegrado ya o ha sido objeto de expolio. Aun así, los arqueólogos han encontrado suficientes evidencias para sugerir que el culto a Anubis y los ritos funerarios asociados a animales eran un elemento importante de la economía egipcia. Los investigadores también han encontrado catacumbas con los restos momificados de otras especies animales como el ibis (aves de patas largas), halcones, babuinos o toros utilizados como sacrificio en diferentes ritos funerarios. Aunque el 92% de los restos pertenecían a canes.

Los restos de una momia canina completa en una sección la catacumba

Los restos de una momia canina completa en una sección la catacumba
Crédito: PT Nicholson, Antiquity Trust

“Durante el Período Tardío (747-332 aC), si uno fuera a visitar Saqqara, habrían visto los templos, pero también comerciantes que vendían estatuas de deidades hechas en bronce, procesiones de sacerdotes encargados de las ceremonias, interpretes de sueños o criadores de animales que más tarde sería momificados en honor de los dioses”, afirmó Paul Nicholson, profesor de arqueología en la Universidad de Cardiff en el Reino Unido.»Una comunidad permanente de personas que vivían allí con el apoyo de los cultos de origen animal.»

La inclinación de los egipcios por la momificación animal es largamente conocida, ya el poeta romano Décimo Junio Juvenal escribiría: «¿Quién no ha oído, Volusio, de las monstruosas deidades que esos locos egipcios adoran? Uno adora cocodrilos, otro adora las serpientes… encontrará ciudades enteras dedicadas a los gatos, a los peces o los perros… «.

Las catacumbas fueron probablemente construidos en el siglo IV a.C., y están construidas en roca del Eoceno Inferior (hace entre unos 56 millones y 48 millones de años). Por lo tanto, fue una agradable sorpresa cuando los investigadores descubrieron un fósil en el techo de la catacumba. El fósil pertenecía a un vertebrado marino largamente extinto, probablemente pariente de los manatíes, dijo Nicholson. Los investigadores exploraron cada posible rincón de la catacumba, que mide 173 metros en el pasillo central, con una anchura máxima de 140 m con corredores laterales. 

Sección de la catacumba

Sección de la catacumba
Crédito: PT Nicholson, Antiquity Trust

Todavía no está clara la justificación de la presencia de otras especies animales en estas catacumbas, pero es probable que la ofrenda de un perro fuera intercambiable por la de otra especie animal según un estudio publicado en la revista Antiquity. Los peregrinos que visitan Saqqara probablemente empleaban estas momias como expresiones de gratitud que los dioses, afirmó Nicholson. Muchos de los perros encontrados contaban sólo con unas horas o incluso días a la hora de ser momificados. Lo que siguiere que eran criados a tal efecto y separados de su madre al nacer para dejarlos morir. Algunos ejemplares adultos tuvieron enterramientos más elaborados, por lo que podría tratarse de mascotas que habrían vivido en el templo.

«Probablemente no fueron muertos por la acción física del hombre; no tenemos evidencia de cuellos rotos como pueda suceder en los enterramientos de gatos«, dijo Nicholson.

El culto animal fue bastante popular en la cultura egipcia, aunque declinó durante la ocupación romana. Este tipo de ritos fueron singularmente egipcios, y pueden haber sido un símbolo de la identidad nacional en momentos de ocupación libia o persa. Como siguieren algunos investigadores.

«Construyeron un templo de peregrinación para casi cualquier deidad que pueda imaginar», dijo Aidan Dodson, un investigador senior en la arqueología de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, que no participó en el estudio. Quién estuvo de acuerdo en que este tipo de templos y catacumbas probable estimularon el comercio y la economía.

Fuentes| Live Science

Imágenes|PT Nicholson, Antiquity Trust