Nos fuimos a los cines Renoir a ver una peli en francés porque mi madre me dice que aunque no lo entienda, tengo que ir haciendo oído. Realmente no sé si me servirá de algo ir a ver pelis que no entiendo ni papa, pero si lo dice mi madre por algo será. La peli es de la prota de Amélie Poulain, y no puedo contar de qué iba porque no la entendí y casi me quedo dormido.

Revolución Francesa|Napoleón

Manolín de Napoleón. Ilustración: Pilar Cortés

A la salida del cine, le dije  a mi padre que no había entendido nada de nada. Mi padre me volvió decir lo mismo que m madre, que aprender idiomas es muy importante para mi futuro y también para abrirme el “coco”, como dice él. No sé por qué me empezó a contar una de sus batallitas, pero esta vez no era de sus aventuras  sino de los franceses.

-“Sabes, Manolín, los franceses fueron muy importantes para el mundo entero. Gracias a ellos, la sociedad, en su momento, pudo avanzar mucho.”- sentenció mi padre con voz firme.

-“¿Así? ¿Qué hicieron los franceses por la humanidad? “- Yo estaba totalmente sorprendido, no me imaginaba que los franceses hubieran hecho tanto por nosotros.

-“Todo sucedió en 1789 en Francia. Fue la revolución más profunda y de mayor influencia en todo el mundo.”- Empezó a contar mi padre con acento francés.

-“Por qué empezó, papá?”-

-“Muy buena pregunta, Manolín. Son muchas las causas, pero fueron tres las más importantes: La fuerte subida de precios de los productos básicos como la leche y el pan, y también de los impuestos, haciendo que las condiciones de vida de los campesinos fueran pésimas mientras los nobles vivían mejor. El abuso del poder y los privilegios por parte de la nobleza y la idea del absolutismo, y como no, la mala gestión de la economía del Gobierno: muchos gastos y pocas ganancias. Todo esto sustentado en las nuevas ideas de la Ilustración. Además, la Guerra de los Siete Años, Francia perdió muchos territorios en América del norte y esto agravó la crisis económica. Como siempre, hijo mío, los de abajo (campesinos, obreros) son los que pagan el pato a costa de los de más arriba.”- Mi padre empezaba a mirar hacia el techo… buf, me esperaba lo peor.

-“Entonces los nobles vivían genial y los otros se mueren de hambre, ¿no? Oye, papá ¿y la Ilustración, qué es?”-

-“Sí, exacto. La Ilustración era una filosofía que pensaba que lo importante era la razón, y que con ésta podrían construir un mundo mejor”-

-“Ya, ¿y cómo  empezó la revolución en Francia?”- Quería que me lo contase todo.

Revolución Francesa|Emmanuel Sieyès

Qu’est-ce que le Tiers-Ètat?

-“El ambiente estaba tan crispado que el rey convocó elecciones, que fueron muy revueltas, ya que se oyeron las primeras voces de ¿por qué valía más el voto de un noble que el de un campesino? Una reflexión que nació de ¿Qué es el Tercer Estado? de Enmmanuel Sieyès y que creó un hito. En ese momento el Tercer Estado creó la Asamblea Nacional.

Los campesinos estaban muy enfadados por no la subida de los precios y el abuso del poder por parte de reyes y nobleza. Por eso, se manifestaron y salieron a las calles, mientras que el Gobierno no sabe mantener el orden y los burgueses forman una guardia nacional al mano del militar Lafallette. Las calles de París estaban llenas de campesinos muy enfadados que ya no aguantaban más. El momento más importante se produjo el 14 de julio de 1789 con la Toma de la Bastilla. Qué era la Bastilla, me preguntarás. Pues no era otra cosa que el símbolo del poder del rey y la nobleza. Además las manifestaciones de los campesinos son tan violentas (queman títulos de propiedad y títulos por estar ellos adheridos a la tierra que trabajaban) que muchos nobles abandonan París. Éste se llama el Periodo del “Grand Peur” o del gran miedo.  El 14 de julio es el día nacional de Francia.”-

-“Debieron tener mucho miedo, sí ¿te imaginas que pasara aquí? Yo  también tendría miedo. ¿Papá, tu serías de los que luchaban o te irías?”- Me imaginaba corriendo por las calles.

-“Ay, Manolín que preguntas más locas se te ocurren.-” Reía mi padre.

-“¿Qué pasó después de que huyesen, quién ganó?”- Dicen que lo importante es participar, pero yo cada vez tengo más claro que no; lo importante es ganar.

-“En realidad fue el triunfo de los hombres porque ese mismo año se elaboró la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano y la Asamblea General Constituyente se pone más dura confiscando las propiedades y riqueza a la iglesia, además de suprimir la servidumbre a la que estaba sometida los campesinos.”-

-“Uno de los grandes triunfos de la revolución francesa fue la aprobación de la Constitución basada en la división de poderes y la soberanía nacional (el poder residía en el pueblo) ¿te acuerdas qué era la división de poderes, Manolín?”- mi padre me miraba muy serio.

-“Sí, papá. Poder ejecutivo, poder legislativo y poder judicial”.-

-“Perfecto. Como resultado de la Constitución, nace la Asamblea Legislativa con los jacobinos que eran más radicales y los girondinos más moderados”.- limitó mi padre.

-“El odio del pueblo hacia la corte era tal que mataron a varios nobles por el mismo método: la guillotina.  Los jacobinos, con su jefe Robespierre impusieron actos muy violentos llegando a  ser ejecutados, así como lo fue el Rey (Luis XVI). Éste fue el triunfo de la burguesía y el momento más terrorífico de la revolución francesa.

Después de tanto terror, los girondinos tomaron el poder legislativo, se proclamó El Directorio, hasta el triunfo de Napoleón Bonaparte.”-

-“¿Qué consiguieron con la revolución francesa? ¿Tener más poder?”- El poder tenía que ser muy importante, pensé.

-“Sí, el pueblo, los que hicieron la revolución, consiguieron tener más poder aunque los nobles no fueron destruidos.”-

-“¿Por qué tuvieron más poder?”-

Revolución francesa

Liberté, égalité, fraternité. Ilustración: Pixabay

-“Porque se abolieron los privilegios de los nobles, las justicias señoriales y la unificación de los impuestos. Así, nadie pagaría más por tener menos dinero. Acuérdate que los principios de la revolución francesa  fueron: «Liberté, égalité, fraternité”.”- Eso sí que lo entendía.

-“Papá, espero que no haya más revoluciones como esa porque si no, creo que yo sería de los que me marcharía pero corriendo, ¡qué miedo!”- Dije riendo aunque deseando que en un futuro no me tocara pasar por un momento como ése.

A partir de aquél momento, me cayeron mucho mejor los franceses y entonces, la cultura francesa me empezó a llamar la atención.

En colaboración con iHistoriArte| Pilar Cortes

Texto e Ilustraciones| Pilar Cortés

Síguenos también en: FacebookTwitterGoogle+ o RebelMouse