Crédito: NOAA Okeanos Explorer Proyect


Descubierto en el fondo del Golfo de México un buque que naufragó hace unos doscientos años.


Entre los restos del naufragio se han encontrado botellas de vidrio, placas de cerámica y cajas de mosquetones. Registrado a unos 320 kilómetros de la costa mexicana, el barco hundido se encuentra a más de un kilómetro de profundidad. El descubierto, en aguas del Golfo de México, fue llevado a cabo por una expedición de la National Oceanicand Atmospheric Administion (NOAA)Aunque el casco original de madera prácticamente se ha desintegrado, quedan los restos del recubrimiento de cobre que lo protegía.

Crédito: NOAA Okeanos Explorer Proyect
“Los restos encontrados alrededor del naufragio, junto con el cobre del revestimiento del casco, permiten datar el buque en la primera mitad del siglo XIX.” Asegura Jack Irion, arqueólogo marino de la Oficina de Gestión de Energía Oceánica (BOEM).

Los primeros indicios del naufragio salieron a la luz en 2011, cuando la petrolera Shell realizaba trabajos de prospección sobre el fondo marino en busca de nuevas reservas de petróleo y gas. El análisis por sonar, realizado en la zona, dio como resultado anomalías que la BOEM pidió que fueran examinadas posteriormente por la NOAA.


Crédito: NOAA Okeanos Explorer Proyect
El buque OkeanosExplorer, tras 56 días de investigaciones, regresó a puerto con los sorprendentes resultados de sus exploraciones subacuáticas. El pecio fue examinado a través de un vehículo de control remoto. Entre los objetos registrados se pueden observar: “unas placas de cerámica, que fueron muy populares entre 1800 y 1830, así como una amplia variedad de botellas de vidrio” explicó Irion. Estos objetos permitirán a los investigadores una datación más exacta del naufragio. Y aunque aún quedan muchas incógnitas por descifrar, la recuperación de los restos acabará por despejar las dudas sobre la procedencia y destino del buque naufragado. Con éste hallazgo se recupera de nuevo otra página olvidada más en la historia de nuestro fondo marino, lleno de pecios y barcos hundidos.

Crédito: NOAA Okeanos Explorer Proyect 

Junto a los restos del pecio, el equipo de la NOAA aprovechó la expedición para investigar otros cuatro naufragios poco conocidos, así como para registrar imágenes del fondo marino o de los arrecifes de coral.


Fuente: Livescience