Un eslabón perdido o nada nuevo…

Se han descubierto nuevos fósiles que podrían pertenecer a una especie de humanos hasta ahora desconocidos, en el interior de unas cuevas chinas.

Red Deer Cave People
Crédito Wikipedia Commons 

Sorprendentemente dichos fósiles tendrían tan sólo entre 14500 y 11500 años. Lo que significaría que habrían compartido espacio y tiempo con los homo sapiens, en el momento en que hicieron su aparición los primeros agricultores chinos.

«Estos nuevos fósiles podrían ser de una especie desconocida, que sobrevivió hasta el final de la Edad de Hielohace unos 11.000 años», afirmó el investigador Darren Curnoe, un paleontólogo y antropólogo de la Universidad de New South Wales en Australia.
«Por otra parte, podrían representar una migración muy temprana y desconocida de los seres humanos modernos de África, una población que no puede haber contribuido genéticamente a personas vivas,» agregó Curnoe.

Al menos tres especímenes fósiles fueron descubiertos en 1989, por mineros, en las canteras de piedra caliza de Maludong o ‘Cueva del Ciervo Rojo’ cerca de la ciudad de Mengzi en suroeste de China. Los científicos los denominan las «Red Deer Cave People» porque se ha demostrado que el extinto ciervo rojo formaba parte de su dieta alimenticia.
A través de la técnica del radiocarbono se ha podido establecer el período al que pertenecen los restos encontrados en las cuevas. Las muestras de carbón analizadas y los restos de artefactos recuperados, permiten afirmar a los investigadores que eran conocedores del fuego y que utilizaban herramientas.

Pero estos restos no son los únicos, ya que un geólogo chino encontró un cuarto esqueleto parcial, muy similar a los fósiles de Maludong, en una cueva cerca de la aldea de Longlin al suroeste de China en 1979 durante la prospección de la zona de petróleo. El hallazgo permaneció encerrado en un bloque de roca, olvidado en el sótano del Instituto de Investigación Arqueológica, hasta 2009 cuando el equipo internacional de científicos redescubrió los fósiles.
Los fósiles son un mosaico de inusuales rasgos anatómicos humanos. Esto hace difícil clasificarlos, estableciendo que pertenecen a una nueva especie de homínido o un tipo inusual de homo sapiens. Ya que aunque comparte rasgos con el homo sapiens también presenta rasgos característicos y diferenciadores.
Para Cunroe los restos «En definitiva, son anatómicamente únicos entre todos los miembros del árbol evolutivo humano».

Los misteriosos pobladores de las ‘Cuevas del Ciervo Rojo’ sobrevivieron al final de la última galciación, presenciaron la extinción de la megafauna de su entorno y convivieron con las primeras comunidades preagrícolas de China. Que fabricaban cerámica para el almacenamiento de alimentos y recogían arroz salvaje.
Compartieron espacio con el homo sapiens pero no se sabe todavía si existió alguna interacción entre ambas comunidades o si llegaron a compartir recursos.
«El descubrimiento del pueblo cueva de ciervo rojo abre el próximo capítulo en la última etapa de la historia evolutiva humana, en el capítulo asiático,» dijo Curnoe. «Es una historia que está empezando a ser contada».

Para Cunroe existe una ligera evidencia de que se trata de una nueva línea evolutiva

«En primer lugar, sus cráneos son anatómicamente únicos, se ven muy diferentes al de  todos los seres humanos modernos, ya sea vivo hoy o en Africa hace 150.000 años. Y en segundo lugar, el hecho de que persistieron hasta hace casi 11.000 años, cuando se sabe de la existencia de homo sapiens al mismo tiempo, inmediatamente al este y al sur, sugiere debieron estar aislados de los mismos. Podríamos inferir que dicho aislamiento o bien no se produjo o lo hizo de forma limitada.»

Homo Floresiensis
Crédito: Wikipedia Commons

Recientes hallazgos sugieren que puedan haber vivido también otras, diferentes líneas evolutivas en la región, tales como el Homo Floresiensis de la isla de Flores en Indonesia. lo que nos daría una idea de la sorprendente diversidad de la zona, de la que no se tenía noticias hasta esta última década.

Neanderthal
Crédito Wikipedia Commons

También se baraja la posibilidad de que, la comunidad de la Cueva de Ciervo Rojo, podría estar relacionada con una misteriosa rama de la humanidad conocida como denisovans. Descubierta tan sólo hace un par de años y cuyo ADN sugiere que eran ni como nosotros ni neandertales.

«Es ciertamente posible que el pueblo de cueva de ciervo rojo representa un evento cruzado entre el homo sapiens y el homo denisovans«, afrimó Curnoe.

Para corroborar o descartar dichas hipótesis se pretenden realizar muestreos de ADN de los restos hallados.

Aunque para algunos miembros de la comunidad científica dicho hallazgo no representa nada nuevo. A la espera de resultados definitivos, no podemos afirmar si nos encontramos o no ante un nuevo hito en la escala evolutiva de la especie humana.

Fuente: Live science