Battambang es la capital de la Provincia de Battambang en el noroeste de Camboya. Fundada en el siglo XI por el Imperio Khmer, Battambang es bien conocida por ser la provincia de mayor producción de arroz del país.

Historia de la región
Battambang

Crédito: Dave Meler

Durante más de cien años, Battambang, fue el mayor centro comercial y la capital provincial de Camboya Interior (1795 – 1907) durante el dominio siamés, aunque siempre estuvo poblada por la etnia Khmer, con gran afluencia de población vietnamita, lao, thai y china. Todavía hoy en día sigue siendo uno de los mayores centros comerciales del país que sirve para conectar la región entera con la capital, Phnom Penh, y con Tailandia, ejerciendo así como uno de los ejes vitales de Camboya.

Battambang se estableció como una importante ciudad comercial con cerca de 2500 habitantes en el siglo XVIII. La mayoría de ellos alojados en residencias alineadas con la carretera que discurre paralela al río Sangkae. En 1795 primero Tailandia, posteriormente Siam, anexionaron la mayor parte de del noroeste de Camboya, incluidas las provincias de Battambang y Siem Reamp bajo la denominada provincia de Camboya Interior. La familia Abhaiwongse utilizó la ciudad como capital provincial durante seis generaciones hasta 1907 cuando fue cedida a los franceses, y pasó a formar parte de la colonia de Indochina.

La administración colonial desarrolló un diseño urbano que aumentó el tamaño de la ciudad colonial francesa. El desarrollo inicial se realizó a partir de un bien definido patrón en cuadrícula de las calles, con estructuras urbanas organizadas en torno a tres calles principales que discurrían paralelas al río Sangkae, y conectando ambas veredas del río con sendos puentes construidos en 1917. Posteriormente se añadiría las instalaciones militares y penales.

Battambang

Crédito: Dave Meler

En una segunda fase del desarrollo urbanístico de la ciudad, en parte gracias a la llegada del tren que unía la ciudad con Phnom Penh, permitió que la ciudad se expandiera hacia el oeste con importantes áreas urbana, villas residenciales y edificios públicos. Durante ese período la ciudad creció hasta convertirse en una ciudad moderna, y hoy en día, la provincia, sigue siendo una de las más desarrolladas de toda Camboya.

Que ver en Battambang

Aunque el visitante no encuentre mucho que hacer en la ciudad, la decadente arquitectura francesa, el entorno ribereño y los cafés relajados lo compensan todo. Es la mezcla perfecta de la modernidad relativamente urbana y la simpatía de la pequeña ciudad.

Por contra los alrededores de la ciudad ofrecerán un sinfín de actividades que no dejarán indiferente a aquellos que la visiten. Importantes templos, pintorescos pueblecitos, paisajes increíbles y recuerdos espeluznantes harán que el visitante se empape de la historia y la cultura de la región.

Uno de los atractivos de la región es el tren de bambú, una antigua vía férrea que servía para transportar personas y mercancías a través de la región a bajo coste. Aunque originariamente eran propulsados de forma manual, hoy en día se desplazan con un ruidoso motor que hace que los vagones alcancen hasta 40 kilómetros por hora. Se puede hacer un recorrido de unos doce kilómetros, de ida y vuelta, por unos 5$ que le llevará desde el cercano pueblo de O´Dambong hasta O´Sralau (donde los locales intentarán venderle souvenirs de la región). Se trata de una experiencia divertida no apta para aquellos que tengan problemas de espalda.

Visitar las cuevas de murciélagos es uno de esos espectáculos naturales que se pueden disfrutar al atardecer cerca de la ciudad. A la puesta del sol los millones de murciélagos que habitan las colinas de Phnom Sampeau dejan boquiabiertos a aquellos que se acercan a presenciar este fenómeno. Millones de estas criaturas abandonan su refugio diurno en busca de alimentos, para regresar antes del amanecer.

Para aquellos que les interese conocer un poco más la historia de la región, importantes templos de época Khmer pueblan los alrededores de Battambang, sus magníficas ruinas nos darán una idea de la importancia de dichos templos durante ese período de la historia camboyana: Prasat Bassaet, Prasat Banan o Prasat Snoueng.

También se pueden visitar las factorías locales que se organizan en torno a la industria del arroz, un curioso conjunto de pequeñas poblaciones que organizan su vida en trono a los diferentes usos de este producto. Fabricas locales de pasta de arroz, papel de arroz, noodles, dulces de “bambú rice”, esterillas o destilerías de licor todas ellas a base de este producto. Y los más atrevidos podrán visitar el mercado del pescado una factoría donde llega el pescado que posteriormente se distribuye por la región previamente secado al sol y donde también se fabrica la famosa pasta de pescado… todo un manjar para los más aventureros.

Battamabang

Crédito: Dave Meler

Sabías que… desde Battambang también se pueden visitar las Killing Caves, uno de los puntos más oscuros y tristes de la historia camboyana. Durante el periodo de los jemeres rojos, los comandos de Pol Pot se dedicaban a despeñar a ciudadanos inocentes, incluidos mujeres y niños, desde lo alto Phnom Sampeau dentro de las grutas de la colina. Actualmente las cuevas son un lugar de culto y reflexión, donde se pueden observar restos óseos de algunas de las víctimas del sangriento régimen. Este espeluznante lugar nos sirve para no olvidar lo que pasó durante ese periodo oscuro de la historia camboyana.

Con todo esto y mucho más, la provincia de Battambang se ha convertido en uno de esas paradas imperdibles de aquellos que visitan Camboya.

Fuentes | Dave Meler, Battambang Province Tourist Office

Imágenes | Dave Meler

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