“-Ferido no -dijo don Quijote-, pero molido y quebrantado, no hay duda en ello; porque aquel bastardo de don Roldán me ha molido a palos con el tronco de una encina, y todo, de envidia, porque ve que yo solo soy el opuesto de sus valentías. Mas no me llamaría yo Reinaldos de Montalbán si, en levantándome deste lecho, no me lo pagare, a pesar de todos sus encantamentos; y, por agora, tráiganme de yantar, que sé que es lo que más me hará al caso, y quédese lo del vengarme a mi cargo.”

“El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” Capítulo VII

Graffitis

Grabado del Orlando Furioso
Crédito: Vía Heraclía

En su cordura loca, el famoso hidalgo de la Triste Figura creía ser Reinaldos de Montalbán. Y no sólo eso. Se llegó a cubrir su confundida cabeza con el yelmo de oro de Mambrino que el propio Montalbán conquistó haciéndole invulnerable…aunque en realidad era más bien una triste bacía de barbero

Pero…¿quién fue Reinaldos de Montalbán? 

Fue un conocido personaje de la literatura europea que aparece por primera vez en una canción de gesta francesa del siglo XII y que poco después aparecería en varios libros de caballería españoles, entre ellos, el que nos ocupa: El Orlando Furioso de Ludovico Ariosto, publicado en 1532. Este poema épico narra diferentes tramas en una serie de aventuras donde la lucha entre moros y cristianos dota de realismo a una obra fabulesca, muchas veces cargada de ironía, y donde no faltan los temas propios de los grandes best seller; amor y desamor, traición, venganza, envidia y luchas de poder entre la Casa de Mongrano, la Casa de Claramonte y la Casa de Magança.

…ya sé…estamos hablando de una obra literaria del siglo XVI, pero…¿y si le cambiamos los nombres por los de la Casa Stark, la Casa Lannister y la Casa Targaryen? Lo siento por los seguidores de Juego de Tronos, pero Don  George R. R. Martin y la HBO, con todos mis respetos, no han inventado nada nuevo…

En una época donde sólo los poderosos tenían acceso a la lectura y a la escritura, las letras representaban el poder y la autoridad.

Desde el Feudalismo, donde sólo la iglesia tenía en su mano el gran poder de los escritos y los grandes señores, asistidos por juristas, engañaban a la analfabeta población (hay quien por no saber leer estuvo pagando las regalías en especies hasta 1907, habiendo sido abolido definitivamente el régimen señorial en 1837), hasta nuestros días, la magia de las letras ha vivido momentos que no sólo permanece en el papel, como en el caso del Castillo de Alaquàs donde, pequeños textos literarios aparecen en sus paredes, inmortalizando la gran importancia que el mundo de las letras comenzaba a vivir. No es de extrañar que la mayoría de estos textos literarios estén datados entre los siglos XVI y XVII, cuando el Renacimiento llenaba de idealismo y humanismo las oscuras y opacas mentes de quienes necesitaban escapar de siglos de opresión y pesimismo. Aun así, no estaba al alcance de cualquiera…

Las paredes de ésta maravillosa joya arquitectónica, que fue construida en 1510 por Don Jaime García de Aguilar, reflejan la pasión por la literatura y la cultura del momento en tres graffitis diferentes. ¿Graffitis en el siglo XVI? Pues sí…

Hoy en día dotamos a los graffitis de connotaciones vandálicas, más bien como puro gamberrismo callejero. Hace muchos años, cuando el que escribía tenía cierto poder, escribir en las paredes tampoco se consideraba arte, como ahora, pero sí se interpretaba como un símbolo de cultura. Como muy bien explican Victor Algarra y Paloma Berrocal, artífices de la rehabilitación de estos y otros graffitis, en su reciente estudio “Els grafits històrics del Castell d’Alaquàs”, al que hacemos constantes referencias a lo largo de este artículo, estos graffitis fueron realizados en los lugares más visibles y simbólicos de esta gran vivienda que, además, fue cobijo de personajes tan ilustres como Joanot Martorell o Lope de Vega. Escribir estos textos, que ahora descubriremos, dotaba de cultura y de prestigio a las importantes familias que habitaban el castillo-palacio, ya que eran los propios miembros de las familias señoriales los que realizaban dichos textos.

Los graffitis que podemos descubrir desde hace unos días tras su rehabilitación en las paredes del Castillo de Alaquàs, se han ido sucediendo en el tiempo.
Graffitis

Crédito: Vía Heraclía

Desde el más antiguo, datado en 1541, hasta los de principio del siglo XX, podemos encontrar textos y dibujos de temática diferente: dibujos con connotaciones religiosas, artísticos, carcelarios, nombres propios, sentencias morales y algunos hasta divertidos o chocantes (como el de un coche parecido al  modelo Renault 4 dibujado en los años 50). Pero son los graffitis con raíces literarias los que dotan al Castillo de Alaquàs de una identidad propia que lo hacen único y excepcional, nacida de una hermosa herencia vivida por las importantes familias de la alta burguesía valenciana dueños del Señorío, durante los años más importantes de la literatura española. Descubramos por qué.

Habíamos dejado a nuestro más famoso caballero andante colocándose una bacía de barbero en la cabeza creyendo que era el yelmo de oro de Mambrino y asegurando ser Reinaldos de Montalbán, personaje del Orlando Furioso, una de las obras de caballería, junto con el Tirant Lo Blanch de Joanot Martorell o el Amadís de Gaula, a las que el propio Miguel de Cervantes, en boca de su ilustre hidalgo, hace constantes referencias a lo largo de su obra más conocida; El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. En la galería principal del castillo de Alaquàs encontramos el siguiente graffiti.

En este graffiti se puede leer Viva la casa de Mongrano y Claramonte y muera la de Magança haciendo referencia a las diferentes Casas protagonistas y rivales en el poema épico de caballería el Orlando Furioso. Sin duda,  su autor  había leído esta obra de delirante narración llena de historias apasionantes donde la magia, las batallas, los encantamientos y el amor parecían querer salir de sus páginas, y le había gustado tanto que deseaba exclamar, como un verdadero fan de la época, esta gran exclamación.

Si lo trasladamos a nuestros días, sería como si un seguidor de la serie  Juego de Tronos escribiera un tweet poniendo: “Viva la casa  Stark y la Targaryen y muera la de Lannister o algo similar, sin pasar de los 140 caracteres, por supuesto.

Al  autor de esta apasionada reflexión, además, tanto le gustó el poema épico que acompañó al texto con un dibujo, inspirado en el grabado original del Orlando Furioso de la edición de Venecia en 1584 o de la edición de Urrea de 1549 donde se representa el desembarco en una playa con varios barcos en el mar y tiendas de campaña en tierra junto a varias torres.

No se trata de un dibujo demasiado artístico, pero no resulta muy difícil tratar de imaginar a nuestro autor, en un momento de fervor  literario, plasmando en su pared una opinión tan personal (porque recordemos que fueron los propios familiares del Señorío de Alaquàs quienes realizarán dichos graffitis).

Compartiendo rincón con este graffiti, en la misma galería de la planta noble, descubrimos nuestro siguiente texto literario.
Graffitis

Crédito: Vía Hercalía

Se trata de una serie de versos que pertenecen al diálogo Entre el Sentimiento y el Conocimiento, principal poema de Alfonso Pérez de Vivero, II Vizconde de Altamira, recopilado y editado en Valencia en 1511 en el Cancionero General de Hernando del Castillo. Este noble que pertenecía a la Corte de los Reyes Católicos hizo de anfitrión en su propia residencia, el Palacio de los Vivero en Valladolid, para que Isabel de Castilla y Fernando de Aragón celebraran su boda secreta en 1469.

El autor desconocido de este graffiti denota cierta cultura y memoria a la hora de escribir este bello manuscrito en piedra ya que, al escribirlo, uno de los versos no se corresponde con el original de la copla castellana del noble e influyente poeta.

En él se puede leer:

para queus matays mortales

pues teneys condenamiento

questos bienes temporales

como no tenguan cimiento

son labrados por el viento

Aqui los ganays

Anos alla los perdeys

y aculla los pagareys

porque fiado tomays

lo que pagar no podeys

Curiosamente al lado de la copla se puede leer una fecha any 1541 a 23  d’abril. No sabemos con certeza si fue la misma mano del que escribió ambos textos pudiendo datarse en 1541. Lo que sí resulta llamativo es la fecha que hoy es tan representativa en nuestra cultura: 23 de abril. .

¿No resulta significativa la fecha del Día del Libro hablando de textos literarios?

Sin duda, la magia de las letras…

Graffitis

Crédito: Vía Heraclía

Por último, y no por ello menos importante, encontramos el tercer de nuestros graffitis literarios, nada más y nada menos, que en una de las zonas más importantes del castillo-palacio de Alaquàs, una de las Salas Nobles decoradas con los mejores artesonados de madera y azulejos en el suelo que fueron elaborados en el propio obrador ceramista de la villa, no en la conocida Manises como algunos creen.

En estas salas era donde se celebraban las grandes fiestas de la nobleza valenciana y concretamente en esta, el salón de la torre noroeste, encima de una gran chimenea que ya no está, se descubre, con una caligrafía esmerada y grandilocuente, un texto con grandes letras de puño y letra del mismísimo Don Nuño Pardo de la Casta realizado en 1642 y que dice así:

Don Nuño Pardo de la Casta

Maestre de Campo que fue de su Alteza

y ahora sirve el Puesto de Tiniente

General de la Cavalleria de las Ordenes

y guardias Viexas de Castilla

fecho en 19 del mes

de Febrero añyo 1645

Este texto representa, claramente, la gran ostentación de todos sus nombramientos militares que el propio Don Nuño desea dar a conocer a todo aquel que pase por la sala. Y no es para menos. Si conocemos la vida de éste joven y enumeramos los grandes honores militares  que obtuvo a lo largo de su corta vida (murió a los 39 años en Benasque, en la frontera con Francia durante la Guerra de Separación entre Cataluña y España en 1650) descubriremos, no sólo el alto poder militar que adquirió la noble familia Pardo de la Casta durante los reinados de  Felipe II, Felipe III y Felipe IV, sino también, la estrecha relación que esta familia tuvo con la maravillosa etapa del Siglo de Oro, el gran siglo de las letras.

La historia de ésta familia parece extraída de una novela de Arturo Pérez Reverte, con la diferencia de que todos los personajes fueron reales y donde todo lo que les ocurrió forma parte de nuestra tan azorada historia. Si quieres saber más sobre ellos, os invitamos a leer los artículos de Adrián Hernández y Enric Juan Redal en Quaderns d’investigació, una plataforma donde los apasionados de la historia local de Alaquàs llevan, más de 35 años, investigando sobre el pasado de la localidad.

Todo comienza con Don Luis Pardo de la Casta y Vilanova, I Conde de Alaquàs y I Marqués de Alaquàs, militar y poeta  que vivió entre los siglos XVI y XVII, padre de Don Nuño, autor de nuestro último graffiti. ¿Y qué tenía de excepcional este buen hombre? Pues que su mejor y más íntimo amigo, Don Félix Lope de Vega lo valora como «ingenio felicísimo» y lamenta que este poeta dedique tanto tiempo «a la espada en lugar de a la pluma». No en vano era oficial del Ejército Imperial Español de Felipe II y había combatido en las contiendas bélicas que por aquel entonces España libraba en Flandes. El propio Lope de Vega escribió varios poemas refiriéndose a su amigo, entre ellos el más conocido en su libro Laurel de Apolo publicado en 1630, ya que el propio Fénix de los Ingenios lo consideraba un excelente escritor.

Luis Pardo de la Casta siempre continuó su labor literaria, y en más de una ocasión, cuando a Lope lo desterraban de Madrid, que no fueron pocas las veces, Luis Pardo le daba cobijo en las paredes de su castillo-palacio de Alaquàs donde se realizaron, junto con otros poetas y escritores de la época, como Guillem de Castro, la maravillosa Academia de los Nocturnos. Pero eso forma parte de otra historia…

Lo que sí es cierto es que Lope de Vega, en una de las ocasiones que fue invitado por su amigo y anfitrión al castillo, escribió su obra de teatro La viuda valenciana entre 1595 y 1600.

Nuestro Nuño Pardo de la Casta era el cuarto hijo de este poeta tan desconocido para muchos, y junto con dos de sus hermanos, sirvieron en los tercios que los reyes Felipe III (1598-1621) y Felipe IV (1621-1665) tenían destinados en Flandes, Italia, Alemania y España. Cada uno de ellos permaneció más de veinte años en el ejército ascendiendo de soldados a capitanes, maestres de campo y generales. Su hermano mayor, D. Luis, perderá la vida luchando en los Países Bajos, en Breda.

A lo largo de ese tiempo participaron en los más importantes hechos de armas de la época: Guerra contra las Provincias Unidas, Guerra de Mantua, Guerra de los Treinta Años, Guerra de Separación de Cataluña y Guerra de Portugal.

Era costumbre que las familias nobles deseaban conservar minuciosamente en sus archivos todos los documentos que pudieran servir para demostrar, a lo largo del tiempo, los méritos de la familia y conseguir para ella nuevos privilegios, y por qué no, alardear de alguna forma ante sus conocidos. ¿Y qué mejor manera que escribir en la pared de tu salón y a la vista de todo el mundo tu gran currículum?

Por todo ello, y por mucho más, quiero invitaros a descubrir el Castillo de Alaquàs como el maravilloso y excepcional protagonista de la historia que ha sido y esperamos que siga siendo.

Porque lo escrito permanece…

Porque hay rincones que sorprenden…

“La temática de los graffitis que he elegido es la conexión tan maravillosa que hay con personajes ilustres de las letras (Cervantes, Lope de Vega, etc) que hacen de éste descubrimiento y de éstos graffitis algo único. Un trabajo de rehabilitación maravilloso realizado por los arqueólogos Víctor Algarra y Paloma Berrocal y que podéis descubrir, entre sus muchos trabajos, en La Linde Arqueológica
Como ya sabes, desde Vía Heraclia estamos empeñadas en que todo nuestro patrimonio, por muy desconocido o pequeño que sea, pueda ser admirado y conocido por mucha gente…hay tanto por conocer…y estas pequeñas localidades necesitan ser descubiertas.”

GraffitiNuestra redactora Eva Martínez es Técnico Especialista en Hostelería y Turismo Agente de Desarrollo Turístico y Máster de Especialización en Turismo Cultural por la Fundación Cañada Blanch de Valencia. Escribe para el Blog del MARQ (Museo Arqueológico de Alicante) y para Arqueólogos (Red Española de Historia y Arqueología) Actualmente embarcada en Vïa Heraclia, un sueño que empieza a hacerse realidad, donde viajar y hacer turismo no es sólo ver cosas, es “conocer rincones que susurran voces de otro tiempo, recorrer nuestro pasado caminando en el presente y sentirnos de nuevo protagonistas de la Historia…

Bibliografía | “Els grafits històrics del Castell d’Alaquàs” por Víctor Algarra  y Paloma Berrocal   Ed: Els Quaderns del Castell nº2  febrer 2016. Quaderns d’ìnvestigaciò  

“La nobleza valenciana al servicio de los Habsburgo: los Pardo de la Casta, señores de Alaquàs (1610-1650) Quaderns d’investigació d’Alaquás, 29 de Juan Redal, E. y Juan Caballer, J. 2009

“El señorío de Alaquàs y los linajes Martí de Torres, García de Aguilar y Pardo de la Casta ( siglos XV-XVIII)” Quaderns d’investigació d’Alaquàs, 35

Fuentes | Castillo de AlaquàsVía Heraclia 

Imágenes | Vía Heraclia

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