Sintoismo

Crédito: Conoce Japón

El templo de Ise se ubica en la prefectura de Mié en Ise, ya en el período Yayoi (300 a.C. – 300 d.C.) era considerado un lugar sagrado. Conocido también como Gran Santuario de Ise se localiza próximo a dos piedras míticas para el sintoísmo. Las rocas enlazadas donde Izanami e Izanagi (dioses sintoístas) se unieron para dar lugar a Japón y a otros dioses del panteón japonés.

El templo consta de dos partes esenciales: el Naiku o Ise Interior donde se venera el kami del sol (Amaterasu Omikami) y el Geku o Ise Exterior donde se venera el kami del grano (Toyouke No Omikami). La simbología representa claramente el vínculo que une cielo y tierra. Ambos muy semejantes en planta y alzado, y separados por un espacio de 7 kilómetros. En torno a ellos podemos encontrar otras dependencias o templos asociados al sintoísmo.

Desde el año 673/690 (según diferentes autores) el templo es destruido y reconstruido cada 20 años. Tan sólo durante el período Muromachi (1333-1573) se dejó de hacer. Se sabe que el proceso de reconstrucción es perfecto ya que se conservan manuscritos del año 806, El Ritual de Ise. En ellos se establece las pautas a seguir para la reconstrucción del templo. El proceso comienza con la el adiestramiento del personal que debe llevar a cabo la sagrada tarea. Sometidos a diversos rituales de purificación, siempre deben trabajar vestidos de blanco. Especial interés tiene el proceso de la tala de árboles que debe ser realizado 8 años antes de iniciar la reconstrucción. La madera talada debe permanecer en el suelo, bajo techo, al menos 5 años. Fundamental será también la ceremonia del levantamiento de la viga maestra del templo.

Según diversas teorías este proceso se realiza siguiendo la costumbre de construir un nuevo palacio a la muerte del emperador. Otros autores indican que se trata de una reminiscencia de los santuarios provisionales sintoístas. Y también hay quién defiende que se trata de una reproducción del ciclo de la vida.

Reproducción de Ise

Reproducción de Ise
Crédito: Conoce Japón

Sabías que… A pesar del intento de preservar intacto el templo en cada reconstrucción, existen elementos ornamentales menores que han ido cambiando, como la terminación dorada de algunas vigas que data del período Nara (710-794).

Hasta el siglo XV, Ise, estuvo bajo patrocinio imperial, por lo que sólo era accesible a la familia del emperador. Pero el progresivo empobrecimiento y la falta de fondos hicieron que los monjes sintoístas fueran receptivos a nuevos benefactores procedentes de otras clases sociales. Por lo que el templo se convirtió en un importante punto de peregrinaje para los fieles de todo Japón. A partir de este momento proliferarían construcciones de todo tipo en los alrededores de Ise. El período Edo (1615-1868) será el de mayor esplendor, aunque su importancia se mantendrá a lo largo del siglo XX. En la actualizad tiene una importante vertiente turística, aunque conserva su importancia como centro religioso.

Ciprés japonés

Escena del Festival de Okihiki, en donde la madera de ciprés japonés que será usado en la próxima reconstrucción del santuario es llevado a través de la ciudad de Ise en dirección a Naikū y Gekū.
Crédito: W.Commons

El naiku se encuentra formado por 4 recintos circunscritos de planta rectangular de eje Norte – Sur. La entrada se encuentra en la parte sur, y queda subrayada por las diferentes entradas de los recintos que desembocan en el shoden. En la entrada al recinto I se encuentra el torii, símbolo del templo. Una vez dentro podemos acceder al recinto II que se conoce como “sala de recepción” ya que es allí donde se depositan las ofrendas de los visitantes. A partir de este punto sólo tendrán acceso los sacerdotes y la familia imperial. En este segundo recinto también se puede localizar una sala de ofrendas dedicadas a los sacerdotes. El recinto III y IV dan acceso al shoden o sancta santorum y al los tesoros Occidental y Oriental. El material empleado para las construcciones es el hinoki o ciprés japonés, incluso para los tejados rectangulares de eje Este – Oeste. La dependencia principal del recinto, una estancia sin ventanas, alberga la barca que contiene el shintai. Su estructura está basada en el almacén japonés del período Yayoi, sobrealzado por pilotes que hacen las veces de cimientos y que protegen el interior del suelo. Aporta flexibilidad y realza la importancia del edificio sobre otras construcciones. El acceso se realiza a través de una escalinata, cuyas protecciones son un anexo posterior. Rodeado de un paseador de gran simplicidad, el cuerpo del edificio está articulado por columnas entre las que se extiende la tablazón que sirve de muro de cierre. Resulta curiosa la presencia de columnas exentas que sustentan el caballete del tejado. Elemento característico del estilo shinmei. Un tejado muy volado corona la estructura del edificio principal, con dos elementos característicos: el chigi y el katsuogi. Ambos poseen una función estructural importante pero con el tiempo se han convertido también en un motivo ornamental más del tejado sintoísta. Con esa forma característica de tijeras abiertas y secciones cilíndricas de madera que se disponen perpendiculares al trazado del tejado.

La importancia del conjunto de Ise reside en que se trata del primer templo de carácter permanente del sintoísmo japonés. Pero además para los amantes del arte nos permite contemplar las características elementales de la arquitectura japonesa.

Tambien en iHA| El templo sintoísta (I)

Bibliografía| Lanzaco Salafranca, F., Introducción a la cultura japonesa. Pensamiento y Religión. Valladolid, Univ. de Valladolid, 2000. Dave Meler, Arte Japonés, el arte de los sentidos. Zaragoza 2014.

Imágenes| Conoce Japón, W. Commons